
Consejos ayurvédicos para la menopausia: La menopausia es una de las grandes transiciones biológicas que una mujer puede vivir. Se trata de un proceso de cambios que abarca no solo el aspecto físico, sino que envuelve distintos aspectos de la vida y nos lleva hacia una transformación más profunda. Desde la perspectiva ayurvédica, queremos invitarte a mirar esta etapa con amor y conciencia.
Consejos ayurvédicos para la menopausia: ¿Qué es la menopausia?
La menopausia es una etapa de la vida de la mujer que se establece luego de un año del cese de la menstruación. Es el resultado del cese permanente de la función ovárica y de los cambios hormonales que lo acompañan, y puede estar precedida por un período de transición durante el cual la función ovárica comienza a disminuir. Este proceso viene acompañado de diversos cambios, tanto físicos como mentales:
- Pérdida de densidad ósea.
- Mayor rigidez arterial y riesgo cardiovascular.
- Aumento de grasa corporal.
- Cambios en la salud metabólica, como resistencia a la insulina y alteraciones del colesterol.
- Síntomas progresivos de sequedad, irritación y disminución de la lubricación vaginal, entre otros.
- Sofocos y sudoración.
- Alteraciones del sueño.
- Cambios de ánimo.
- Quejas cognitivas.
Al ser un proceso de cambios profundos y al no existir todavía suficiente educación sobre el tema, muchas mujeres lo transitan con miedo, incertidumbre y creyendo que no hay nada que puedan hacer para mejorar su calidad de vida y realmente disfrutar esta nueva etapa.
Consejos ayurvédicos para la menopausia: La visión ayurvédica
Desde Ayurveda miramos los ciclos de la vida de la mujer con respeto y conciencia, buscando impulsar prácticas de autocuidado que permitan honrar nuestros ritmos internos y vivir de una manera más acorde con nuestras necesidades.
Desde la perspectiva ayurvédica, la menopausia, conocida como Rajo-nivṛtti (cese de la menstruación), se considera una transición asociada a la etapa de la vida en la que predomina Vata dosha. Vata es uno de los tres doshas y está compuesto por los elementos aire y éter. Es la fuerza que rige el movimiento, tanto en el cuerpo como en la mente.
Durante esta etapa pueden hacerse más evidentes algunas de las cualidades asociadas a Vata, como la sequedad, la ligereza, la movilidad y el desgaste. Por eso, desde Ayurveda se busca favorecer prácticas que aporten nutrición, estabilidad, descanso y regularidad.
Pero llegar a esta etapa de la vida no significa solo eso. La menopausia también nos habla de una edad de profunda sabiduría e introspección, de una oportunidad para dirigir nuestra energía hacia adentro y cultivar una vida espiritual más profunda. Puede ser un momento para soltar responsabilidades, bajar el ritmo e ir al encuentro con nosotras mismas.
Te dejamos algunos consejos ayurvédicos para la menopausia que pueden ayudarte a transitarla con plenitud:
1. Prácticas que equilibren Vata dosha
Durante la etapa de la vida asociada a Vata, Ayurveda pone especial atención en mantener la nutrición, la estabilidad y la fuerza de los tejidos. Por eso, buscamos incorporar prácticas que nos nutran y nos otorguen estabilidad.
Con respecto a la alimentación, vamos a preferir alimentos tibios, suavemente especiados y húmedos, que nos ayuden a mantener la fuerza y la vitalidad (ojas). Queremos procurar que en nuestra despensa haya cereales de buena calidad, como el arroz basmati, la avena y el trigo integral; aceites como el de oliva, ghee o sésamo; frutos secos y semillas; leche, si es adecuada para cada persona; verduras variadas, en especial aquellas de sabor dulce, como la papa, la zanahoria o el zapallo; y, en general, alimentos tradicionalmente considerados nutritivos y promotores de ojas, como los dátiles, las almendras y las semillas de sésamo.
Con respecto a las rutinas, vamos a querer establecer ritmos diarios: comer y dormir a horarios regulares, dormir lo suficiente y permitirnos más descansos cuando los necesitemos. Podemos adoptar rutinas específicas para equilibrar Vata, como el automasaje con aceite (autoabhyanga), y profundizar en nuestro camino espiritual a través del Yoga y la meditación.
2. Bajar el ritmo y delegar
La edad de vida de Vata puede ser también un momento en el que comenzamos a soltar el exceso de responsabilidades. Es tiempo de delegar tareas y de ir preparando a las nuevas generaciones para que asuman una labor más activa, tanto en nuestros trabajos como en el entorno familiar.
Queremos bajar el ritmo y comenzar a vivir desde la fuerza que nos entregan la experiencia y la sabiduría.
Como señala Maya Tiwari en El poder sanador de la mujer:
“Tenemos que tomar una breve pausa al principio y al final del día, una larga pausa cada semana, y una aún más larga al final de cada mes. Durante las transiciones de temporada, los cumpleaños, los aniversarios, los embarazos, los nacimientos, y en los momentos cruciales de nuestros ciclos menstruales, el observar una pausa adecuada nos permite entrar en nuestro espacio sagrado y volver a examinar nuestra vida, el propósito, la realidad, el karma, y nuestras metas. Entonces podemos seguir de largo de forma incremental y permanecer presente en todas las cosas.”
Tomar pausas no significa necesariamente alejarnos de nuestra vida cotidiana. Puede significar crear pequeños espacios de silencio, reflexión y conexión dentro de ella. Estos momentos pueden ayudarnos a revisar nuestras prioridades y a vivir esta nueva etapa con mayor presencia.
3. Bonus: entrenamiento de fuerza
Aunque este no es directamente un consejo ayurvédico, el entrenamiento de fuerza puede aportar beneficios importantes a las mujeres que transitan la menopausia. Ayuda a aumentar la fuerza y la masa muscular y puede contribuir a preservar o mejorar la densidad mineral ósea y la composición corporal. También se ha asociado con mejoras en distintos parámetros relacionados con la salud cardiovascular y metabólica.
Más allá de sus beneficios físicos, entrenar fuerza puede ayudarnos a conservar nuestra independencia, vitalidad y confianza en nuestro cuerpo.
Una nueva etapa para vivir con conciencia
La menopausia no tiene por qué vivirse como una etapa de pérdida, sino como una transición que nos invita a adaptar nuestra forma de vivir a las nuevas necesidades de nuestro cuerpo y nuestra mente. Desde Ayurveda, podemos acompañar este proceso cultivando rutinas que nos aporten estabilidad, una alimentación nutritiva, descanso, movimiento y espacios de introspección.
Escuchar nuestro cuerpo, respetar nuestros ritmos y pedir apoyo cuando lo necesitamos también son formas de autocuidado. Con conciencia y las herramientas adecuadas, esta nueva etapa puede convertirse en una oportunidad para vivir con mayor sabiduría, presencia y conexión con nosotras mismas.