Durante los meses de otoño, el calor que se ha acumulado en el verano provoca sequía en nuestro entorno. Los vientos soplan seguido, lo que incrementa más la sequía. La tierra se enfría, las hojas se marchitan y caen de los árboles. Las cualidades de aspereza, ligereza, resequedad, movilidad y frescura impregnan a la atmósfera, y por lo tanto a nosotros también. Todas estas cualidades perturban a vata dosha. Debido a que vata es la fuerza que mueve a los otros doshas, si éste se desequilibra, es más factible que pase lo mismo con los otros dos.
En nuestro ritmo acelerado como sociedad, muchos de nosotros -si no la mayoría- frecuentemente experimentamos desbalances de vata como piel reseca, estreñimiento, insomnio y una mente agitada. Durante la estación de sequía y movilidad, es más probable que se presenten estos síntomas. Para poder prevenir esto, las leyes de naturaleza son puestas nuevamente en juego. Para poder traer balance a la resequedad, uno debe humectarse. Para equilibrar la movilidad, uno debe de bajar el ritmo. Para balancear el frío, es necesario el calor. En muchos aspectos, Ayurveda es tan simple como esto. Aun así, los efectos son profundos.
En términos simples, para poder mantenerse en equilibrio durante esta amorosa estación de las hojas cayéndose y de los vientos frescos, ¡manténgase humectado! Nutra su piel con aceites curativos (abhyanga); cocine con aceites apropiados, los ideales son ajonjolí, almendra y ghee; aplique aceite en las fosas nasales (nasya). Escoja comida caliente, humectada y untuosa.
Establezca rutinas regulares de comer y dormir (esto es muy calmante para una menta agitada).
Manténgase caliente evitando los enfriamientos. Realice posturas de yoga lentas y con conexión a la tierra.
¿Qué más necesita aprender? Exploremos esto con más detalle.
Escoja comida caliente, humectada y untosa; comida para traer balance a la atmósfera fría, ligera y seca. Un desayuno ideal sería un plato de avena o crema de arroz, o bien, manzanas cocidas con canela, nuez moscada, cardamomo o clavo. Para el almuerzo unos vegetales cocidos con arroz y ghee ( mantequilla clarificada), y en la cena un plato de sopa caliente. Algunas sugerencias para snacks incluyen dátiles, fruta fresca o leche tibia con almendras. Antes de irse a la cama, una taza de leche tibia con una pizca de nuez moscada y miel es recomendable para un sueño profundo. Bebidas calientes como leche tibia o un té chai descafeinado también pueden ayudar a mantener el equilibrio. Otras opciones incluyen té de canela, jengibre, cardamomo y regaliz. El café u otras bebidas con cafeína pueden provocar resequedad y sobre estimulación, por lo que deben ser evitadas.
Escoja alimentos nutritivos y que contengan el elemento tierra. Ahora es la estación para los vegetales de raíz y las calabazas de invierno. Pruebe las zanahorias, camotes, calabazas y bellotas. Algunos cereales con el elemento tierra son el arroz basmati, arroz integral, quinoa, granos de trigo. La pasta integral de trigo también es una buena opción (a menos de que sufra de sensibilidad al gluten o alergia); servida con ghee o con aceites como el de almendra o ajonjolí ayuda a aliviar la resequedad de la estación con una oleación interna. Es mejor evitar en esta época del año comidas frías y secas como las ensaladas, los cereales secos o las palomitas.
Establezca rutinas de tiempo para comer y dormir para poder pacificar a vata y traer calma a la mente agitada. Rutinas irregulares desbalancean mucho a vata, dejando a la persona con una sensación de no hacer conexión con la tierra. Es mejor despertarse antes de que salga el sol y estar en la cama a las 10:00 pm. Siguiendo este itinerario ayuda a promover un sueño reparador, siendo éste un area de preocupación en los individuos vata. Consuma su desayuno justo después de que salga el sol, almuerce al medio día y cene no más tarde las 7:00pm. Estos son los horarios más apropiados para digerir y asimilar la comida. Se alcanza la armonía cuando nos alineamos con los patrones naturales de la naturaleza.
Las mejores posturas de Yoga para vata son aquellas que comprimen a la pelvis y flexionan la espalda baja como al doblarse hacia adelante. Todas las asanas (posturas) deben ser practicadas lentamente colocando la atención en el detalle y la concentración. También seleccione posturas que enfaticen la conexión a la tierra para aterrizar la ligereza de vata .
Los aceites han sido utilizados por miles de años por los doctores y practicantes ayurvédicos para mantener el cuerpo humectado y nutrido. Piense en la frescura de las nuevas hojas que hacen su aparición en la primavera. Están humectadas y flexibles. Conforme el tiempo pasa, se empiezan a secar, pierden su frescura y eventualmente se quiebran y caen de los árboles. En muchos aspectos, perder la humectación define al proceso de envejecimiento. Ayurveda combate la resequedad con el uso apropiado de aceites. Los aceites reparan, nutren, humectan y alivian. ¡Restauran nuestra apariencia lustrosa!. Aplique una alta cantidad de aceites de calidad a la piel como el de ajonjolí, almendra, girasol o coco para mantenerla humectada y flexible. Los aceites se deben escoger de manera apropiada según el dosha (consulte con alguno de nuestros practicantes si desea saber más). Frote estos aceites o ghee en las fosas nasales para suavizar las membranas mucosas, mejorar la respiración y prevenir alguna infección. Masajee las encías con aceite de ajonjolí para nutrirlas y ayudar a prevenir la retracción.
Esta es la estación ideal para experimentar una Terapia de la Dicha como es el abhyanga (masaje con aceite caliente), shirodhara (aceite herbal vertido sobre el entrecejo), svedana (tratamiento a base de vapor). Las terapias de limpieza y rejuvenecimiento (pancha karma) son muy beneficiosas en este tiempo para reducir los resfriados y la gripa durante la estación de invierno. Estamos muy contentos de poder ofrecer estas grandiosas terapias. Póngase en contacto con nosotros para mayor información.
Los colores que calman a vata son el naranja, amarillo, verde, oro, café y morado. Es bueno rodearse de ellos en este tiempo, ya sea utilizándolos en artículos de decoración o bien en usted mismo.
Los aromas que pacifican a vata incluyen el sándalo, lavanda, jazmín, manzanilla, canela y el romero.
Lo más importante es recordar estar atentos a cada momento con conciencia, moviéndose lenta y pensativamente a lo largo del día, tomándose el tiempo de admirar los colores del otoño. Respire profunda y calmadamente, permitiendo que su mente se centre en un estado de paz.
Escrito por Marisa Laurses, C.A.S, P.K.S, A.Y.T. Escuela de California de Ayurveda